"Hecha a mano con una intención"
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"Hecha a mano con una intención"
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La cruz ya existía. Lo que cambió fue su propósito.
Nudo Noble nació después del terremoto en Venezuela, desde la distancia y las ganas de encontrar una forma de ayudar. Durante aquellos días, las cruces que Ernesto hace con sus manos y que llevan años en nuestra casa se convirtieron en un recordatorio de poner en manos de Dios aquello que no podíamos controlar. Hasta que un día surgió una idea muy sencilla: venderlas y convertirlas en ayuda. Hoy, cada Nudo Noble se hace a mano, una a una, con el propósito de ayudar a quienes más lo necesiten en Venezuela.
Hecha a mano, atada con propósito
Cada cruz nace de dos cañas de bambú escogidas una a una y un nudo de cuerda que Ernesto ata con sus manos, como ató la primera para nuestra casa. No hay dos iguales — cada curva de la caña cuenta su propia historia, y cada nudo lleva dentro una promesa que cruza el oceanos.
Creemos en la belleza sencilla y el poder de un gesto solidario que transforma tanto el espacio como a quienes lo habitan.
Si una cruz tan sencilla pudo sostener mi fe, muchas cruces pueden sostener a las familias de mi ciudad."
Deli, fundadora de Nudo Noble